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viernes, 17 de abril de 2020

CON LA PCR PUEDE HABER FALSOS POSITIVOS PERO JAMÁS FALSOS NEGATIVOS


Por si este esperpento científico no fuera ya suficiente el 5 de marzo se publicó en el volumen 41 del nº 4 de Zhonghua Liu Xing Bing Xue Za Zhi un artículo titulado Potential False-positive Rate Among the ‘asymtomatic Infected Individuals in Close Contact of CO-VID-19 Patients (Porcentajes potenciales de falsos positivos entre individuos infectados asintomáticos en contacto cercano con pacientes de COVID-19) y firmado por un equipo del Departamento de Epidemiología y Bioestadísticas de la Esculea Pública de Salud de la Universidad de Xi’an Jiaotong encabezado por G.H. Zhuang. Hablamos de un trabajo en el que se reconoce que los test que se están utilizando dan entre un 47% y un 80,33% de falsos positivos (tienen el trabajo en https://archive.st/archive/2020/3/www.ncbi.nlm.nih.gov/i8vf/www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32133832.html).

Lo grotesco es que se nos dice que se trata de test “altamente específicos” y es falso. ¿Le parece inconcebible? Pues eche un vistazo a las instrucciones para operar con los Kits de diagnóstico de los CDC – las tiene en https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/lab/rt-pcr-detection-instructions.html#interpreting-test-results- y verá que en el apartado Pruebas de Control se dice que deben ejecutarse simultáneamente y que en los Kits se incluyen controles de plantilla positivos (PTC) y controles negativos (NTC). Y luego, en el apartado Interpretación de los resultados del test, que los PTC (positivos) deben dar siempre positivo y si alguno diera negativo se debe repetir hasta que de positivo. Asimismo se indica que los NTC deben dar siempre negativo y si que sale positivo hay que repetirlo hasta que de negativo. Finalmente pide no tener en cuenta los controles que no den los resultados esperados por mucho que se repitan; en pocas palabras, los Kits no deben fallar nunca y si lo hacen se descartan. Eso es ciencia ecuánime y objetiva y lo demás zarandajas.

Es importante saber que la PCR no es un instrumento infalible; estamos en el terreno de la biología y no de las matemáticas y por tanto sujetos a muchas variables e imprevistos. Si una PCR resulta negativa no hay duda de que es negativa y de que en la muestra que estamos testando no está el fragmento de ADN que buscamos pero ¡atención!: si una PCR da positiva puede que el fragmento no esté tampoco. ¿PO qué? Si se busca un fragmento de ADN y se utiliza un iniciador con 20 letras genéticas podría darse el caso de que un fragmento que no es el que se busca pero contiene por ejemplo 17 de esas 20 letras se “pegue” al iniciador de la PCR debido a que los enlaces electromagnéticos de la escalera de ADN así lo permiten en ciertas condiciones. Y entonces tendríamos un falso positivo. Lo grave y alarmante es que en gran medida, a la hora de diseñar los test y dar las instrucciones para su utilización, se pueden forzar las condiciones de temperatura, concentración, etc. en las que dos fragmentos que no son iguales se “peguen” y den positivo – o no -  favoreciendo así la manipulación para tener más o menos diagnósticos o “casos confirmados”.

En suma, si una PCR da negativa no hay duda de que es negativa, pero a pesar de ello se está hablando de “falsos negativos”. ¿Cómo es posible? Pues sencillamente porque se considera que una persona que tiene síntomas debe dar siempre positivo ya que se atribuyen los síntomas al nuevo coronavirus y, por tanto, desde esa óptica una persona con síntomas que da negativo es un “falso negativo” cuando lo que en realidad demuestra ese resultado no es que la PCR falla sino que los síntomas tienen otra causa.

Nuestra pregunta final es obvia: después de saber todo esto ¿alguien se cree en serio las cifras de afectados y muertos por coronavirus? Pues con estos mimbres la OMS – seguramente con presiones que debemos aún investigar – ha declarado una pandemia que ha llevado a muchos países – entre ellos España – a crear auténtico pánico social y a generar una gigantesca crisis económica y sanitaria con medidas extraordinarias que incluyen la violación de derechos y libertades fundamentales, la reclusión en casa de centenares de millones  de personas, una enorme medicación química innecesaria y la propuesta de buscar fármacos y vacunas para combatir un coronavirus cuya existencia no está demostrada y que en caso de que realmente existiera no parece tener la virulencia que se le achaca porque las cifras que se manejan no tienen la más mínima credibilidad. 

Consideramos pues que es urgente poner en marcha otras vías de investigación.

Discovery Salud.

jueves, 16 de abril de 2020

LOS RESPONSABLES DE LOS PROTOCOLOS DE DIAGNÓSTICO NO CONTESTAN


Nuestra redacción a contactado con los responsables de la mayoría de estos protocolos y con personal de la propia OMS para solicitar las referencias correspondientes y son muy pocas las respuestas que hemos recibido y todas decepcionantes. Responsable de relaciones con los medios de la OMS se limitaron a hacernos llegar el ya citado artículo del equipo chino del doctor Na Zhu y lo mismo hizo el profesor de la Universidad de Hong Kong Leo Poon, responsable del equipo que elaboró el protocolo de Hong Kong confirmando así que ese artículo es el que oficialmente se considera como el primer aislamiento del SARS-CoV-2. Pues bien, les pasamos la opinión contraria al respecto del doctor Lanka para que rebatiera sus opiniones ¡y ninguno respondió! Insistimos en varias ocasiones pero sin resultado. Pudimos entonces contactar con dos de los autores del equipo del doctor Na Zhu: el doctor George F. Gao – del Instituto para el Control y la Prevención de Enfermedades Virales – y el doctor Guizhen Wu – del Laboratorio de Bioseguridad de Pekín – y tampoco quisieron respondernos.

Paralelamente solicitamos referencias a los Laboratorios Gilead y al Instituto Peter Doherty y de nuevo sin éxito. Nos pusimos asimismo en contacto con la empresa española PharmaMar para que nos hablara de su anunciado Kit de detección del nuevo coronavirus y no respondieron a nuestras preguntas técnicas. Nos dirigimos entonces al Instituto Carlos III de Madrid ya que fue el responsable de aportar a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios el informe técnico favorable sobre él así como el Ministerio de Sanidad y se negaron igualmente a responder remitiéndonos simplemente ¡a la legislación española sobre aprobación de medicamentos! Y eso que el protocolo español de PharmaMar no consta en la web de la OMS.

En cuanto al artículo de referencia que se cita para avalar el test del Instituto Pasteur del que antes hablamos – y posiblemente del protocolo alemán – se titula Detection of 2019 novel coronavirus (2019 nCoV) by real-time RT-PCR en tiempo real, se publicó en Eurosurveillance, su primer autor es Victor M. Norman y puede leerse en https://www.eurosurveillance.org/content/10.2807/1560-7917.ES2020.25.3.2000045#html­­­_fultext.

Pues bien, el propio título ya habla de “detección” y no de “aislamiento” y en la introducción se menciona una vez más la secuencia del equipo del doctor Na Zhu así como otras secuencias que “sugieren” la presencia de un virus íntimamente relacionado con “los virus del SARS. El estudio añade posteriormente que “en ausencia de virus aislados disponibles o de especímenes originales de pacientes han diseñado y validado un sistema basándose en el parecido genético del coronavirus  con el SARS de 2003 con la ayuda de tecnología de ácidos nucleicos sintéticos”.

Es decir, nada que se parezca a la descripción de un aislamiento viral. Ni siquiera pretenden haberlo hecho. Todo indica que en realidad se trata de un diseño virtual – imaginario – basado en una técnica que lo único que hace es componer fragmentos de información genética de forma sintética. Nos hallamos pues una vez más ante pura ingeniería virtual de Laboratorio que nada tiene que ver con la naturaleza. Y de hecho no lo ocultan porque sus autores reconocen al final que trabajaron con las secuencias que les aportó GISAID. Luego ellos tampoco han aislado y secuenciado el coronavirus chino.

Terminamos este apartado con una pregunta que sumamos a las muchas cuestiones que aún deben investigarse en este caso de características absolutamente novedosas: ¿Cómo es que no se están haciendo para el nuevo coronavirus? La razón oficial según el documento SARS-CoV-2 y COVID19; características, tratamiento y prevención firmado por M. De Los Ángeles Calvo – del consejo de Colegios Veterinarios de Cataluña – es ésta: “Las pruebas serológicas disponibles actualmente no son específicas para el SARS-CoV-2 pero sí para los coronavirus” Todo virólogo sabe que si se aisla un virus correctamente y se secuencia su genoma y proteínas pueden prepararse test de anticuerpos y test genéticos luego, ¿por qué en este caso no es así? ¿Es posible, como hemos apuntado, que estén trabajando con una secuencia genética que no han demostrado que pertenezca a un virus y es por eso que no han podido detectar o conocer sus supuestas proteínas? Dejamos aquí la pregunta y procuraremos investigar más a fondo para responderla.

Discovery Salud.

martes, 14 de abril de 2020

LOS PROTOCOLOS PARA EL DIAGNÓSTICO


Es necesario que insistamos: en la ya numerosa literatura científica sobre el supuesto nuevo coronavirus no existe prueba alguna de que el denominado SARS-CoV-2 haya sido aislado.

Obviamente en la revista vamos a seguir insistiendo ante todos los organismos posibles –oficiales y privados- para que se nos den respuestas a nuestras preguntas pero es evidente que a día de hoy o no quieren responder porque ocultan algo o sencillamente no las tienen. Son especialmente opacos cuando se les pregunta cómo confirman tantos “positivos” cuando no hay un solo test diagnóstico fiable. Es verdad que la OMS habla en su web de ocho protocolos de diagnóstico y confirmación de casos –los tiene en https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/tech-nical-guidance/laboratory-guidance- pero es que....

…en el de los CDC chinos (24 de enero) no se aporta referencia alguna.

…en el del Hospital Charité de Berlín (17 de enero) se limitan a citar “las secuencias de GISAID”, web profesional en la que se están incluyendo las diferentes secuencias que van aportándose pero lo que no se dice es que según el neumólogo Wong Chen este protocolo da lugar a un 50%-70% de falsos positivos.

…en el de la Universidad de Hong Kong (23 de enero) tampoco se aporta ninguna referencia.

…en el Ministerio de Salud Pública de Tailandia (28 de enero) tampoco hay referencia alguna.

…en el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Japón (24 de enero) no hay tampoco referencias.

…en el de los CDC estadounidenses (28 de enero) tampoco se incluyen referencias y además ya se advierte que el test no ha sido validado por expertos externos.

…en el Departamento de Salud estadounidense (28 de enero) se limitan a remitirse a los CDC. Y,

…en el del Intituto Pasteur de París (2 de marzo) se remiten al Hospital Charité y es el único que aporta una referencia que vamos a comentar a continuación.

Es importante añadir que cada uno de estos protocolos utiliza iniciadores diferentes para así buscar fragmentos diferentes del genoma. Se habla de iniciadores de 20 letras genéticas para detectar fragmentos de 100, excepto el de Japón que indica que las “secuencias esperadas” (las que esperan encontrar) están en torno a las 400-500 letras. En suma, se están usando test distintos y los resultados pueden ser diferentes.

Sepa el lector que oficialmente se considera hoy – tras múltiples cambios – que el genoma del SARS-CoV-2 tiene 29.903 letras. (https://genotiopía.com/genetica_medica_news/coronavirus-de-wuhan). 

Así que, ¿cómo es posible decir que los test detectan ese genoma por haber localizado una cantidad tan pequeña de letras cuando además son diferentes en cada uno y su especialidad no se ha establecido?

DiscoverySalud.

lunes, 13 de abril de 2020

¿QUE DETECTA LA PCR?


Ante tal tesitura la siguiente pregunta era abvia: ¿Qué detectó entonces el equipo del doctor Zhu? Y para buscar respuesta nos pusimos en contacto con la conocida biofísica Eleni Papadopulos-Eleopulos quién junto con el profesor de Patología Valendar Turner y su equipo de médicos y científicos del Hospital Royal Perth de Australia han realizado en los últimos 30 años el trabajo más extenso y riguroso de revisión que existe sobre el aislamiento de los retrovirus, supuesto VIH incluído. Pues bien, tras intercambiar numerosos correos electrónicos y proporcionarnos abundantes datos y referencias su conclusión es que aunque el equipo del doctor Zhu afirma en el Abstrat (resumen) de su artículo que usaron células epiteliales de las vías respiratorias humanas para aislar el nuevo coronavirus “no hay evidencia alguna en ese documento que apoye esa afirmación”. Y añadió: “No hay siquiera indicios de que las supuestas partículas virales se hayan purificado y eso significa que no se ha comprobado el origen viral de ARN. Hay muchos ARN y tipos de ARN diferentes en las células y este ARN “novedoso” podría ser el resultado de la edición del ARN de la persona enferma”.

Debemos explicar al lector neófilo en estos temas que la Nueva Biología lleva ya décadas cuestionando la genética mecanicista que aún impera en los medios académicos oficiales y en las aplicaciones controvertidas de la industria; como por ejemplo la mal llamada “ingeniería genética” y los productos procedentes de organismos modificados genéticamente. Pues bien, como parte de esa nueva visión dinámica que contempla el genoma de los seres vivos como algo plástico y cambiante en función de las influencias del medio ambiente – tanto celular como del medio interno del cuerpo y del externo- en los años ochenta se descubrió lo que dio en llamarse “edición de ARN”, un proceso natural mediante el cual la propia célula es capaz de cambiar, corregir, adaptar o modificar la estructura de su ARN por mor de las influencias externas.

Así nos lo explicó Eleni Papadopulos: “En la actualidad aún se cree oficialmente que el ARN de una célula es invariable pero no es así. En la década de los ochenta se descubrió la edición de ARN, un proceso que cambia las secuencias de nucléotidos de una molécula de ARN de la plantilla de ADN que la codifica. La evidencia publicada más recientemente muestra que la edición de ARN tiene un papel importante en muchos fenómenos celulares y biológicos y puede ser inducida por estrés químico”.

Luego nos comentaría algo importante y es que el propio doctor Na Zhu reconoce en su artículo lo siguiente: “ Nuestro estudio no cumple los postulados de Koch”. Y según Papadopulos “no cumple porque todavía no han hecho el trabajo”. Y añadió: “Dado que ni siquiera han cumplido el postulado número 2 obteniendo un cultivo puro del virus, ¿para qué molestarse con el resto?”. Según la biofísica australiana “la necesidad de purificar partículas virales es tan simple que hasta un niño lo entendería pero seducidos por la tecnología de la biología molecular los virólogos han abandonado sus raíces y se han convertido en químicos.

Discovery Salud.

sábado, 11 de abril de 2020

¿VIRUS REALES O VIRTUALES?


El 28 de enero un grupo de científicos australianos anunció que habían conseguido “recrear” el virus fuera de China. ¿Y eso que significa? Pues lo ignoramos pero no parece que se trate de un virus real. La BBC dio así la noticia: “Científicos de Australia se han convertido en los primeros en recrear en nuevo coronavirus fuera de China (…) También los científicos de China han recreado el virus y compartido su genoma pero no el virus mismo”. ¿Qué quisieron decir con eso? ¿Qué virus “encontrado” por el equipo de Na Zhu también es una “recreación”? Porque en tal caso estaríamos ante un puro ejercicio de biología virtual, de locura hiper-tecnológica en la que quienes la perpetran parecen confiar a ciegas.

Casi mes y medio después – el 8 de marzo – otro equipo de científicos chinos aseverarían haber conseguido las primeras imágenes reales del nuevo coronavirus. ¿Y entonces? ¿Qué pasa con las imágenes anteriores que habían difundido los medios de comunicación de todo el mundo? ¿Es que no eran reales sino virtuales?

Luego, para enmarañar aún más el asunto, el profesor Liu Chuang – que encabezó el equipo del nuevo trabajo – declararía en el Daily Mail que “el aspecto del virus es exactamente el mismo que tendría en la naturaleza”. Inaudito, porque eso indica que las imágenes no son del virus sino de algo que se le parece mucho y por tanto se trata de otra simulación.

Decidimos leer el estudio del profesor Chuang. Se titula Viral Architecture of SARS-CoV-2 with Post-Fusion Skipe Revealed by Cryo-EM (Arquitectura viral del SARS-CoV-2 con protuberancias post-fusión revelada mediante Cry-EM), se public el 5 de marzo en bioRxiv y en él puede leerse lo siguiente: “Todas las proteínas mencionadas antes son ingeniería de laboratorio mediante sistemas de expresión recombinantes y no virus reales y, por tanto, nos falta todavía la estructura completa del virión”. No se puede decir más claro: no son imágenes reales del nuevo coronavirus (puede leer el artículo en https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2020.03.02.972927vI.full).

Cabe añadir que aunque los medios de comunicación españoles dieron la noticia del hallazgo de la secuencia del “nuevo coronavirus” el 11 de enero hablando del “genoma del virus” en Science la noticia se titulaba Chinese researchers reveal draft genome of virus implicated in Wuhan neumonía oubreak y “draft genome” significa “borrador del genoma”, luego no se trata del genoma mismo.

Sin comentarios.

Discovery Salud.